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Cometas en el Parque Natural Dunas de Corralejo

La próxima XXIX edición del Festival Internacional de Cometas en el Parque Natural Dunas de Corralejo es un buen motivo para acercarse al municipio de La Oliva en Fuerteventura. Tendrá lugar del 10 al 13 de noviembre y como participante o espectador se asiste a un evento especial por tener la ocasión de ver el cielo cubierto con los diseños de cometas más llamativos y singulares.

Esta actividad recreativa aúna distintas inquietudes que se funden en unos momentos de enorme impacto visual. El vuelo de las cometas celebra la fuerza regalada por el viento y que suele ser muy activa cerca del mar. El diseño de las cometas, muchas veces un tanto provocador, se muestra a la distancia que da el hilo que lo une con las hábiles manos de su conductor.

Entre juego y deporte se disfruta de un espectáculo que es la suma de talento creativo y buen humor. Las condiciones meteorológicas y la calidad de los artefactos voladores influyen en las alturas y el manejo que se pueda dar a las cometas. Desde las más simples fabricadas artesanalmente con caña, papel e hilo a los modernos materiales que permiten comentas sin armadura para todos hay un espacio que cubrir flotando en el aire.

La imaginación empleada en la preparación del evento y la domesticación puntual que se hace en la cometa del viento viste y decora un entorno ya de por sí atractivo. Las Dunas de Corralejo, donde se celebra, fueron formadas por los aportes a través de miles de años de estructuras orgánicas de moluscos.

La arena que se pisa viene así de la vida que se genera en el océano más que de la pulverización mineral propia de la arena común. En la dinámica de estas montañas arenosas el viento es actor principal cada línea de superficie sobre el horizonte ha sido dibujada por la misma energía eólica que impulsa las cometas sobre las miradas de los asistentes.

Para quienes se acercan esos días como espectadores una buena cámara será un complemento perfecto para dejar testimonio gráfico de las estampas más llamativas de esta jornada. Las fotografías que cualquiera puede ver de ediciones pasadas dan una medida aproximada de cuál es el reto de superación para los voladores de cometas de esta edición.

La experiencia acumulada por las ediciones anteriores y el escenario único facilitan las labores de organización del Ayuntamiento de La Oliva. Con la repercusión que se le da en los medios de comunicación se incrementa el conocimiento de una zona colmada de cualidades únicas para el turismo del que gira buena parte de la economía local.

Las cometas, una actividad entre la tradición y el diseño más actual

Las cometas proporcionan una distracción popular, económica y muy vistosa. Con distintos nombres han alegrado mañanas y tardes a generaciones precedentes como lo hacen al tiempo presente. Distintas palabras como cachirulo, milocha, volantín, papalote, estrella o barrilete son empleadas también en distintas localizaciones en los países del área de cultura hispana para denominarlas aludiendo a su forma o materiales empleados.

En las áreas de costa el dinámico régimen de vientos y los espacios libres frente al mar ofrecen un marco privilegiado para ensayar la peculiar danza de las cometas impulsadas por el viento. La reunión de aficionados como la que tendrá lugar entre el 10 al 13 de noviembre en La Oliva compondrán un mosaico de color sorteando la fuerza del aire.

La ligereza y robustez de los materiales modernos permiten dar rienda suelta a la creatividad de cada participante. El interés mostrado por este evento supera las fronteras regionales y nacionales para llevar el nombre del municipio majorero por medio mundo. Un impacto que seguro despertará la curiosidad por conocer sus demás virtudes como destino turístico.

Para quien quiera sentir la emoción y el reto de dominar una cometa con otros participantes tiene una cita inexcusable en estos días para marcar en su agenda. Como espectador tampoco defraudará este espectáculo de formas y de color. Redescubriremos el juego que ofrecen las fuerzas de la naturaleza para medir con objetos muy simples habilidades que componen imágenes bellas y sorprendentes.

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Playas de Jandía en Fuerteventura

La geografía física de un paraje de excepcional belleza

El sur de la isla de Fuerteventura compone un paisaje que reduce a la mínima expresión los elementos empleados por la naturaleza en su creación. Esta economía de medios resalta la grandiosidad de un ecosistema donde el visitante encuentra una rememoración de un paraíso perdido.

Un inmenso arenal de material de lejano origen volcánico de color dorado repartido en dos zonas diferenciadas por la posición de la isla frente a los vientos atlánticos. Se forma así una de las grandes penínsulas de las islas canarias que integran armónicamente en un mismo espacio tierra firme y océano.

La geografía física tiene en estos lugares una confluencia de contacto entre las más esenciales fuerzas de la naturaleza. La tierra, el agua y el viento reciben la energía del sol que representa el papel del fuego primordial de esta clásica visión cosmológica del mundo.

Una península privilegiada por la naturaleza

La península de Jandía cuenta con una extensión considerable, abarca una superficie de unos 200 kilómetros cuadrados. La antigüedad geológica de la isla ha formado un conjunto de relieves suaves. La línea de costa ofrece una bella continuidad uniforme que encuentra pocos ejemplos similares entre los otros paisajes de litoral del mundo.

Para quien llega a estos parajes por primera vez la primera impresión es de sorpresa. La despejada vista del horizonte abre un escenario donde la acogida de la luz y la energía del sol se dispersan entre brisas marinas. Cualquier creación humana pierde protagonismo ante este despliegue de lo mejor del paisaje canario.

Cuando la mente se habitúa a los estímulos sensoriales que este medio natural produce en ella una maravillosa impresión de plenitud se apodera de ella. Los ritmos más saludables de la vida son trasplantados como partes de una grata experiencia. La misma que relaja y abre el espíritu al disfrute de la naturaleza.

El entorno que aquí se narra forma parte en su práctica totalidad del parque natural de Jandía. Es el espacio natural de abundantes endemismos y especies protegidas del mundo vegetal y animal. El mar alimenta y limita este espacio privilegiado para la vida donde cualquier distancia recorrida para llegar a él habrá merecido la pena.

Rutas para apreciar el paisaje en cada paso

Un recorrido por el istmo de la Pared hasta llegar las apacibles aguas de la playa Esmeralda ofrece una panorámica interesante de la zona que se extiende hacia el sur por las playas de sotavento. Las imágenes más típicas de las playas de aguas cristalinas y arena dorada se repiten en una sucesión de estampas hasta cubrir 10 km de vistas de singular belleza.

Desde Morro Jable hasta el faro de Jandía se traza la frontera establecida por el mar en sur de la isla de Fuerteventura. El municipio de Pájara administra a nivel local estos parajes de máximo interés natural y turístico. Es la parte más antigua de las islas canarias alzadas sobre el océano atlántico. El paso del tiempo recarga la solera de esta alianza terrestre y marina sobre otros paisajes de las Islas Canarias.

El giro hacia las playas de barlovento cambia las condiciones climáticas por una mayor actividad del viento. La playa de Cofete por su espectacularidad ha servido como escenario para la industria cinematográfica que encuentra en este rincón de Canarias una joya donde situar sus mejores producciones audiovisuales.

Cada persona sentirá una impresión particular al visitar las playas del parque natural de Jandía. Se quedará con una imagen que resuma la belleza de un paisaje que parece creado más allá de los límites temporales de la mano del hombre.

Los pasos dados sobre las finas arenas de jable que responden un característico crepitar y los reflejos de la luz sobre las cristalinas aguas del mar compondrán un recuerdo inolvidable. La memoria exigirá una segunda visita para confirmar que sigue manteniéndose viva la fuente cada primera sensación producida.

Son las cualidades que la naturaleza reparte en pocos rincones del mundo para ofrecer el más mágico espectáculo de lo excepcional.